La luz solar, si bien es esencial para el crecimiento de las plantas, a veces puede ser demasiada. Los cultivos sufren de estrés solar por la exposición a la radiación ultravioleta (UV) e infrarroja (IR) que produce el sol junto con la valiosa luz fotosintética. Las longitudes de onda UV e IR no son visibles para el ojo humano, pero pueden ser dañinas.
- La luz ultravioleta tiene una longitud de onda de entre 220 y 400 nanómetros (nm). La exposición a este espectro puede ocasionar distintos problemas en la piel de los cultivos, similares a los que sufren los humanos si se exponen demasiado tiempo al sol.
- La luz infrarroja (longitud de onda >1000 nm) es el espectro que crea calor y que puede hacer que la superficie de los cultivos alcancen una temperatura 6,67ºC superior a la temperatura del aire circundante.

El impacto del estrés solar
Demasiada luz UV o demasiado calor IR pueden ocasionar quemaduras solares, escaldaduras y estrés térmico, los cuales pueden afectar la salud de los cultivos. Según el cultivo, los efectos negativos pueden incluir daño celular superficial, decoloración, deshidratación e incluso una reducción de la calidad de la fruta (es decir, su firmeza, color y jugo). A continuación se presentan ejemplos de cómo el estrés solar afecta distintos cultivos.
Manzanas
El estrés solar puede ocasionar un amarillamiento general de la cáscara de la manzana, y en algunas variedades como la Gala pueden aparecer manchas marrones oscuras en la superficie expuesta de la fruta. Estos síntomas pueden aparecer incluso en un día típico de verano, cuando los niveles UV son altos y los niveles IR pueden elevar la temperatura de la superficie de la fruta hasta 7ºC más que la temperatura del aire circundante

Tomates y pimientos
Los tomates y pimientos suelen crecer bien en climas cálidos, pero sus estructuras frutales pueden ser muy sensibles al estrés solar cuando las temperaturas superan los 86°F (30ºC). En los tomates, las escaldaduras moderadas pueden volver amarillentos los hombros de la fruta, y si las temperaturas superan los 104 ºF (40 ºC), daños letales pueden hacer que el tejido de la fruta se vuelva blanco, muera y se infecte de hongos y bacterias.
En los pimientos se producen problemas similares relacionados con el sol, como color irregular, tejido hundido o rugoso, e infección con hongos y bacterias. Además, si los pimientos sufren estrés térmico entre 10 y 30 días después de la antesis (floración), esto puede afectar negativamente el ancho y el peso de la fruta. Los productores de todas las regiones del mundo corren el riesgo de perder entre el 20% y el 40% de sus cultivos por el estrés solar, o al menos de que su calidad disminuya.


Nueces arbóreas
El estrés solar también puede afectar los cultivos de nueces arbóreas. Las nueces, por ejemplo, son especialmente sensibles al estrés solar durante las primeras etapas de la maduración, cuando el fruto se encuentra en forma líquida o de gel. Si las nueces quedan expuestas al sol de forma continua, la superficie de la cáscara puede presentar manchas marrones amarillentas, que se convertirán en lesiones oscuras y rugosas a mediados o a fines del verano. Las nueces con quemaduras solares presentarán frutos encogidos y oscurecidos, lo que puede ocasionar que no sean comercializables, o al menos que pierdan parte de su valor.

El estrés solar es un problema costoso que se puede evitar
En la actualidad, los investigadores saben que el estrés solar es una amenaza grave para el valor de los cultivos. Mediante estudios realizados en todo el mundo sobre diversos cultivos como manzanas, tomates, pimientos, melones, nueces y uvas de vino, se ha demostrado que explica pérdidas del rendimiento comercializable en el orden del 8% al 50%. Cuando estas pérdidas se convierten a su valor monetario, significan pérdidas anuales por cientos de millones de dólares.
¿Cuál es la buena noticia? Gracias a los avances científicos, particularmente la introducción del protector para plantas Purshade, ahora se puede controlar el estrés solar sin afectar las ganancias de los productores. Lo que es mejor, se ha demostrado que al reducir la incidencia del estrés solar se aumenta el rendimiento total de la inversión de los productores. No obstante, es importante recordar que si bien Purshade ofrece protección solar eficaz, puede ser eficaz únicamente si se usa de manera regular y constante. Los humanos que sufren de quemaduras solares se pueden curar, pero los cultivos quemados quedan dañados irreversiblemente. Por eso, la prevención es la clave para mitigar el daño solar en los cultivos.




